
Este blog es simplemente un acto de expresión. Creo en el poder de la palabra pero no esperen que dicho poder sea siempre reivindicado con justicia en este lugar. Simplemente relájense. Les va a gustar...
lunes, febrero 19, 2007
LA CEREMONIA ANUAL DEL FAB FIVE o DE CÓMO FESTEJAR NAVIDAD EN FEBRERO

14 DE FEBRERO o DE LO CURSI Y CIERTAS INSTITUCIONES
Ese día me levanté de súper buen humor, envié el primer mensajito romántico del día y con esa misma alegría hice 4 kilómetros y medio en la elíptica. Hasta el color rojo de mi ipod me pareció que estaba muy ad hoc con el día... Camino al trabajo, me encantó ver parejitas en la calle, gente con flores y muchos, muchos globos por todas partes.
Durante toda la mañana, me encantó dar y recibir felicitaciones de muchos de mis amigos: tarjetitas virtuales, llamadas y mensajitos de messenger me hicieron sentir perfecto. A la hora de la comida, cual nueva y mexicana Mission Impossible, Hrín y yo emprendimos la graciosa huída temprano [yo bajando furtivamente por la escalera cual espía, evitando que mi jefa, que estaba platicando junto a ella, me viera], nos subimos al Mafafo y encontré que ese día Hrín realmente manejaba como espía [mexicano, con gritos y pendejeadas], para llegar rápidamente al examen profesional de la Chela.
Al entrar al ITAM, el contraste con el COLMEX fue shockeante: aquí, como en toda la ciudad, se vivía intensamente el 14 de febrero!! Globos, parejitas, gente bonita y sonrisas por todas partes. Hicimos una parada técnica en el puestecito de Alcance para comprar un globito y una rosa a la nueva licenciada y corrimos al salón 109 para llegar [obviously late] a ver a la Chela contestar valientemente [y hasta prendiéndose un poquito] a las preguntas de sus sinodales. Ossso cuando sonó mi celular a medio examen [jajajaja y Velasco volteando a ver a Hrín con cara de "otra vez tú"]. El final muy emotivo, hubo mención especial [felicidades amiga!!] y en palabras de Hrín la Chela nos mostró que "después de todo es humana", con algunas lagrimitas de emoción.
De regreso, pasamos a MacDo [gordos] y decidimos que estaba muy en orden hacer un picnic. Después que Chikis-Donald hiciera rabieta por no poderse estacionar junto al parquecito de Sta. Teresa, parecía que el picnic era misión abortada. Pero al final nos instalamos en un bucólico prado con vista a la estatua de Cosío Villegas y festejamos felices de la vida nuestro Día de la Amistad sin realmente planearlo.
El Colmex estaba lleno de estudiantes, jóvenes en la flor de la vida, pero el espíritu de San Valentín estaba ausente. El Colmex era como una burbuja donde la cursilería y los globos rojos quedaban fuera. No había parejitas ni flores. ¿Es que los colmecas considerarán de mal gusto festejar el 14 de febrero? ¿La paranoia colmeca [todos los colmecas piensan que todos los demás colmecas están muy al pendiente de lo que hacen y dicen, lo peor es que tienen razón, a eso se dedican] incluirá el temor al ostracismo, exilio y muerte social si uno lleva un globo rojo? Este rechazo a una de las fechas más cursis y consumistas del año ¿habría transminado también a secres y administrativos, cursis y con mal gusto por naturaleza? Un pequeño paseo por aquí y por allá me llevó a una terrible verdad: NADA, ni un globito, ni una mísera rosita. Lo peor es que yo formaba parte de esto: en mi escritorio no había ni un regalito. Recuerdo la vez que llegué con chocolates para regalar ese día. Las secres me vieron como con pena ajena. Decepcionante pero cierto. El amor, como otras tantas cosas bellas, no se lleva con el Colmex. Uno no termina de acostumbrarse...
Esa misma tarde tuve una discusión telefónica y confirmé que no vería a mi novio ese día. Frustrado [había dejado otros planes de lado], hice cita para cortarme el pelo. Tendría una cita conmigo mismo y me consentiría. Y de hecho así fue: un libro, música y un corte de pelo me devolvieron la tranquilidad y la paz. Y los milagros existen: al llegar a mi casa, mi mamá me recibió con una cajita roja con chocolates suizos en forma de corazón: "¡¡Feliz 14 de febrero!!" Feliz de la vida, entré en mi habítación, me aventé en la cama y miré mi regalo: ¡era San Valentín en una caja!
Al día siguiente, llevé mi cajita de chocolates y la foto del Fab Five que nos regaló Hrín en nuestra última cena navideña [a pesar de que todos salimos medio mal menos él], y los puse en mi lugar: el 14 de febrero había llegado, tardío, al Colmex.
domingo, febrero 18, 2007
UNA CHICK MOVIE Y EL BAD FUCK o CADA QUE TOMO JARANA ME LA PASO PERFECTO o LOS FRESAS VAN AL "PUTTER"
LIZA GONZÁLEEEZ!!!!
jueves, febrero 08, 2007
LA CANCIÓN DE HOY: DON'T GO BREAKING MY HEART
miércoles, febrero 07, 2007
DE COMO GAEL GARCÍA ME CAYÓ POR SORPRESA o DE MI TEORIA SOBRE EL CINE o DE LOS FUNDAMENTALISMOS RELIGIOSOS DEL MIDWEST AMERICANO
Respondieron que al contrario, era un grupo orgulloso de lo que hacía y la entrada fue facilísima. Ellos querían mostrarse al público. Mencionaron que sólo una persona había estado molesta con el documental: el pastor Ted Haggard, el cual aparece en el filme en una mega-iglesia evangélica diciendo que no había que preguntarse por la postura ante la homosexualidad, pues esta ya estaba dada por Dios en la Biblia. Paradójicamente y, como suele ocurrir en las Iglesias, los más acérrimos enemigos públicos del pecado sufren del pecado privado de la hipocresía. Este pastor fue, pocos meses después del lanzamiento del documental, removido de su cargo después de que un prostituto lo acusó de tener sexo con él durante tres años y haber consumido metanfetaminas. El prostituto dijo que su motivación para hacer esto público fue después que el Pastor Ted predicara en contra del matrimonio gay. martes, febrero 06, 2007
DE MI AMOR POR LA COCA COLA ZERO o GOOD-BYE COQUITA LIGHT

lunes, febrero 05, 2007
ROBOT DANCE VIDEO o ESTO ES CREEPY
domingo, febrero 04, 2007
DEL CINE Y MI MAMÁ
Lo que no le dije a mi mamá fue lo sexy que me pareció Pedro Armendáriz en ese papel perfecto de fantasía proletaria™ pero me sorprendió que mi mamá supiera tanto de una película de la que en mi vida había oído hablar, así como también me sigue sorprendiendo que siempre tenga en la mente todas las críticas de las nuevas películas publicadas en el periódico y la radio y su excelente memoria para recordar tramas de películas que vio hace varios años, mientras que yo ya no recuerdo el nombre del director de Lord of the Rings, a pesar de haber visto cada parte de la trilogía varias veces junto con sus extra features...
Me encanta hablar de cine con mi madre. No vayan a creer ustedes que con esto me refiero a conversaciones eruditas sobre fotografía, iluminación, guiones y demás cosas técnicas. Hablamos de actores y actuaciones, historias y los sentimientos que nos provocaron. Si le preguntaran si sabe de cine, seguramente Antonieta los miraría con extrañeza, más bien les diría que le gusta. Y sin embargo, donde sí es experta y puede darme doctrina de directores, lugar donde se filmó, el nombre de las actrices [junto con la historia de su vida] y sabrosas anécdotas relacionadas, es del cine ahora sí que de su época, el cine de antaño. Me encanta ver con ella estos canales donde pasan películas viejas [TCM, De Película y Golden, a veces] y escuchar sus carcajadas, comentar los outfits ["ay mira, yo tenía un vestido igualito, nada más con otro broche"] y peinados ["con esos peinados, se nos caía muchísimo el pelo cuando nos lo deshacíamos"] de las actrices, escuchar sus comentarios sobre de quien fueron novias o esposas, de si fueron alcohólicas o se tiraron a la drogadicción y en qué película actuó mejor en su opinión.
me parece. Recuerdo nuestros hipos y berridos viendo Algo para recordar [con ese final tan emotivo], En un lugar del corazón [cuántas desgracias le ocurren a la misma y pobre mujer], El Imperio del Sol [cuando por fin el chavito se encuentra con sus padres], Nosotros los pobres [of course] y El color púrpura [con esta es con la que más berreamos], entre tantas otras. Pero también recuerdo nuestras carcajadas con Hello, Dolly!, Una historia de Navidad, Los 3 chiflados o Tintán y Capulina. domingo, enero 28, 2007
ESTO DE PERDER UN AMIGO NO ES FÁCIL o DE LA AMISTAD VERDADERA
Es muy complejo explicar la situación pero en términos simples es así: Tuve un amigo que data de hace ¿6? ¿7 años? Todo comenzó como un date casual pero al día siguiente ambos nos dimos cuenta que nos caíamos perfecto y que mejor éramos amigos. Al poco tiempo, podía decir que tenía un amigo. No un cuate: un amigo. ¿En qué se diferencian? Con un cuate te la pasas muy bien, te cae bien, es alguien con quien estar es agradable y ya. Con un amigo es distinto. Con un amigo sucede algo especial, algo que Alberoni llama un encuentro:
La amistad comienza como un acto discontinuo, como un salto. Llega un momento en que experimentamos un fuerte impulso de simpatía, un interés y sentimos afinidad con una persona. Si ya la conocíamos de tiempo atrás, es como si la viéramos de un modo nuevo, por primera vez. [...] El encuentro siempre es inesperado, revelador. Con la enorme mayoría de nuestros conocidos, nunca damos este primer paso para encaminarnos hacia la amistad. Podemos pasar juntos toda una vida sin que se verifique jamás este contacto, ese chispazo que nos hace sentir atraídos hacia otro y desear un nuevo encuentro para llevar adelante algo que habíamos comenzado. La amistad se construye a través de una serie de estos encuentros, cada uno de los cuales retoma al precedente. [...] Cada encuentro es diferente, descubre nuevos caminos, nos abre nuevas perspectivas. Cuando una amistad es verdadera sucederá esto muchísimas veces. [...]
El encuentro es en sí un momento de felicidad, de gran intensidad vital. Es un momento en el que comprendemos algo de nosotros mismos y del mundo. En el encuentro sentimos que la otra persona nos ayuda a tomar la dirección correcta. [...] En el encuentro, dos personas diferentes logran ver la misma realidad del mismo modo. El encuentro es recorrer juntos un tramo del camino hacia la propia identidad, hacia el descubrimiento de lo que es más importante para cada uno. [...]
El encuentro es la sinergia de dos trayectorias vitales, dos destinos.
Siempre lo consideré un amigo de esos que se cuentan con los dedos de una mano, era [y sigue siendo de algún modo] una persona muy especial para mí. No me importaba que fueramos tan diferentes, al contrario, me parecía que la diferencia enriquecía nuestra relación. Tan diferentes pero tan iguales, me parecía a veces, como supongo le ocurrirá a todos aquellos que tengan amigos. Compartimos y vivimos cosas únicas y muy intensas. Reímos y lloramos juntos. Yo sentía que ibamos juntos por la vida con esa euforia especial que da sentirse joven y con la vida por delante. Con la sensación que da el sentir que quedan muchas cosas por experimentar y descubrir y la alegría de tener a alguien para compartirlas.
¿Qué pasó exactamente? Aún no lo sé bien. Los hechos son: un alejamiento previo y una reconciliación, después un malentendido, una mala respuesta, otro alejamiento y finalmente una llamada en la que lo único que me quedó claro es que él ya no es mi amigo. Creo que en una amistad se puede tener diferencias, crisis y hasta los alejamientos me parecen naturales. Una amistad es algo tan especial que considero que ninguna diferencia puede considerarse un peligro para ella: las cosas se platican y ya. De hecho creo que a un amigo lo perdonas antes de que termine la disculpa...
Sin embargo, en esa llamada, no había intención de continuidad. Es más, él partía del supuesto de que ni siquiera eramos amigos, sólo cuates. Solamente bajo ese supuesto puedo entender que me dijera cosas como "pero no es tan grave, la gente cambia, la gente se aleja, así es la vida..." y terminara la frase con una risita burlona. What? Por supuesto que la gente cambia, por supuesto que la gente se aleja y por supuesto que así es la vida, pero por lo general cuando suceden esas situaciones ni lo sentimos porque la mayoría de la gente no es TAN especial para nosotros. Al contrario, esperas que una amistad dure para siempre. Como bien indica Alberoni:
No existe reconocimiento ni amor ni amistad a plazo fijo. Las cosas sólo adquieren dignidad cuando tienen la intención de durar, cuando proyectan vencer al tiempo. Por eso, también el encuentro está signado por el deseo de durar y conlleva, en potencia, el reencuentro.
Y no es que él no considerara el reencuentro pero, ¿reencontrarnos para qué? Yo tenía algo especial y lo que él me ofrecía no era eso. ¿Para que quiero reencontrarme con un cuate cuando yo tenía un Amigo? No uno de esos que llamamos amigos a falta de otro término más preciso, sino Amigo, así con mayúscula. De esas relaciones que alimentan y dan sentido a tu vida.
También le doy vueltas, aunque procuro no hacerlo, a la cuestión de cuándo dejé de tener lo que yo pensé que tenía. ¿Por qué no vi las señales? O mejor dicho ¿cuáles fueron las señales?
Y también le doy vueltas, [y también procuro no hacerlo], a discernir cuál fue la causa de que me hablara con tanto rencor de una mamada [del pasado, o sea mamada-pasada]. Porque fue una mamada el haberme desesperado en messenger después de esperar y esperar que me contestara y decirle "ay ya hueva contigo bye". O, mejor dicho, la mamada es enojarse por algo así. Como yo le dije en el momento de su llamada, yo estaba seguro que no era ese el verdadero problema; yo sentía que era otra cosa que no me decía y que ya tenía tiempo atrás.
En fin, esa llamada fue unos días ¿antes o después? de mi cumpleaños. Aprovechando el espíritu navideño, supongo. En cuanto reconocí su voz, me puse feliz. ¿Para que se habla a alguien después de una diferencia si no es para arreglarla? Todo lo que pensé reclamarle se me olvidó, quedó atrás. Era mi amigo y me estaba llamando para arreglar las cosas. Pero él no hablaba para arreglar las cosas. Hablaba para hacer un statement. No hablaba para aclarar las cosas. Hablaba para repetir lo enojado que estaba por que yo le había dicho "que qué hueva", y para decirme que si volviera a pasar, volvería a actuar de la misma manera [mandarme un mail pendejeándome]. No hablaba para escuchar una disculpa y a su vez decir que él también lo sentía y perdonar. El único que se disculpó fui yo, y en vano.
Me tomó un día y medio ver las cosas con tranquilidad y tomar una decisión. Quedaba claro que a pesar de todo, no era mi amigo [por mucho que me costara creerlo y aceptarlo] y no tenía caso vernos más. Ni para cerrar el ciclo; ya lo cerraría yo solo. Por delante me quedaba procesar todo el asunto. Y el proceso ha sido discontinuo y por fases, como toda ruptura. Después de dos días de no pensar en el asunto y estar muy tranquilo, podía pasarme la semana siguiente soñando y despertando dándole vueltas al asunto. Lo peor es que todo me lo recuerda, y el subconciente no me ayuda. En esas ocasiones, casi a diario hay una canción, una foto, un objeto, una persona o una coincidencia que me hacen recordarlo.
Por otra parte, mi ego es mi peor enemigo, como dicen los budistas. Mi ego sigue lastimado y dolido. No puede aceptar el rechazo, no lo concibe. Así, hubo otra semana entera en la que mientras me bañaba, fantaseaba acerca de la situación exacta en la que me lo encontraría de nuevo y en la que se daría cuenta del error que cometió. En estos mezquinos ejercicios imaginativos, las situaciones eran muy variadas pero lo que siempre permanecía igual era que el encuentro era casual y yo por supuesto era el más popular y me veía rodeado de amigos, mientras que él sólo estaba con su novio [al que por cierto en dos años de relación nunca me presentó, a pesar de mi insistencia y hasta sentidez por que me presentara al "cuñado"], y sintiéndose fuera de lugar e incómodo. Of course, estas chaquetas mentales no ayudaron nada al proceso y no me ayudaban a sentirme bien...
¿Que si aún duele? Por supuesto, todo el asunto es muy triste... Una de las cosas más tristes es que siento que, mientras yo lo aceptaba tal cual es, él no a mí. Defectos? Todos los tenemos y ni él ni yo estamos exentos. Pero a los amigos se les acepta tal y como son. Y a lo mejor con la frase "así es él", dejé de lado o no le di importancia a detalles que tal vez si la tenían, como no haber asistido a mi cumpleaños en varios años, sabiendo lo importante que es eso para mí. También al principio busqué acciones mías que pudieran haberlo lastimado, pero dejé de hacerlo porque es absurdo: No leo las mentes y si un amigo no puede decirte las cosas que le molestan de tí uno no tiene porque andar haciendo ejercicios de adivinación y sintiéndose culpable de cosas que a lo mejor ni al caso. No me queda más que quedarme con lo que me dijo y ya. En la conversación telefónica me quedó claro que mientras que yo, aún conociendo sus defectos, así lo aceptaba y valoraba, para él no era igual. Como diría Alberoni, no me "hacía justicia":
Por ello, amigo es quien nos hace justicia. Nos hace justicia en un sentido profundo y vital. La vida en sí puede ser justa o injusta. El amigo que aprecia en nosotros una cualidad que nadie había valorizado, que nos estima por algo que los demás desprecian, nos hace justicia en un sentido profundo. El amigo está de nuestra parte, lucha con nosotros y de ser necesario, nos venga. Por eso nos hace justicia.
DE LA VICTORIA o COMO TU INTENSIDAD PUEDE HACERTE GANAR UNA TELLA

Lector el que lo lea
- Tómese el libro que tenga más cerquita.
- Vaya a la página 123 [¿algún misticismo oculto en este número?]
- Vaya ahora a la quinta oración [le recomiendo contar con cuidado, no le vaya a suceder como a Hrín con su libro de Amantes y Reinas].
- Copie las siguientes tres oraciones.
- Publíquelas en su blog junto con el nombre del libro y el autor.
- Póngasela de tarea a otros tres cristianos [este último paso es opcional y, en mi opinión, perfectamente omitible. En caso de animarse, por favor verifique que el sujeto o sujeta en cuestión sea cristiano. Nada de judíos, musulmanes, budistas ni seguidores del Maharishi].
Mi respuesta:
Como el libro que tenía más cerca era exactamente el de Amantes y Reinas [recomendado por Hrín y buenísimo, es como el ¡Hola! en versión histórica y con más chisme] y no quise repetir, procedí con otros dos de los que se encontraban en mi buró y que tienen como común denominador el haber sido regalos de cumpleaños y haber sido desplazados en su lectura por el libro anterior.
Heredo esta tarea ociosa, aunque no por eso aburrida, a aquellos lectores, a esos seres que, como diría mi amiga Caro "les dicen cultos sólo porque leen". Ah y en el hipotético caso que tuviera blog, a mi amiga Malena, porque ella sí lee mucho."Reader, judge me a coward if you must, but I desisted from that moment. I am a young professor and I live in Cambridge, Massachusetts, where I lecture, dine out with my new friends, and write home to my aging parents every week. I don't wear garlic, or crucifixes, or cross myself at the sound of a step in the hall." The Historian, Elizabeth Kostova.
"Sabía que no me daría otra oportunidad. Sin tiempo siquiera de gritar, se encontró inmovilizado con un cuchillo al cuello. Desde el arcón, los hombres apuntaron instintivamente sus fusiles hacia nosotros." Océano mar, Alessandro Baricco.
sábado, enero 20, 2007
miércoles, enero 03, 2007
LA PROHIBIDA: "FLASH" o DE LOS JOTI-HOMENAJES 2
Si Jem se reencarnara en carne, como dijera Mecano, sería La Prohibida, esa travesti española que tiene tan buenas canciones. Aquí, su video de Flash, que si bien está muy piñata, me encantó el concepto ochentero hasta decir basta. Y si tienen el mood, no dejen de verlo a él...
martes, enero 02, 2007
LADIE'S X-MAS o DE LA COSMO COMO BIBLIA
Estaba que me moría de la gripe pero no podía faltar!! Era el primer Ladies X-mas al que era convocado ever in my life!!! Súper honor... Al llegar, encontré una casa muy navideña y una mesa muy bonita. Era una cena muy religiosa. Bajo cada plato, se encontraba una Cosmo: nuestra Biblia.
Y empezaron los regalitos... Karlita dió tangas a todas*. Cada una tenía un mensajito que Karlita juraba que no era ad hoc pero qué bien quedaban a cada quien. En mi caso, quedé feliz pues mi tanga era de color rojo [p'al amor], con un signo de pesos en el asuntín [dinero] y lo mejor de todo es que donde tenía el signito de pesos también era bolsita, así que estoy convencido de empezar el nuevo año con amor, dinero y un nuevo trabajo ;) La Chayo se ve que se esmeró y/o tenía mucho tiempo libre, pues a cada Lady nos dio un cofrecito maravilloso con lo que deseaba que siempre tuviéramos para el nuevo año. Así, en la bolsita de "calor" puso unos cerillitos; en la de "pan" unas mini-galletitas, etc. La que más me gustaron fueron la bolsita de "alegría", que efectivamente contenía alegría, o sea amaranto, y la de "salud", que contenía unas pastillitas anticonceptivas [ya caducas, of course]. Geniales.
Me encantó estar allí. Mil gracias Ladies por todo. Las quiero!!
* Como corresponde al caso del relato de una reunión del Ladies Night, las flexiones de los sustantivos, pronombres y vocativos, serán de género [rabiosamente] femenino [pero eso sí, siempre delicado].
DIARIOS DEL PRINCESO HECTORÍN u OTRA CRÓNICA MÁS DEL REAL FESTEJO

miércoles, diciembre 27, 2006
FELICES FIESTAS A TODOS

martes, diciembre 26, 2006
DE LA NAVIDAD o CONFUSAS REFLEXIONES SOBRE ESTAS FECHAS
Este año la Navidad ha sido para mí definitivamente menos mágica y/o espiritual que en toda mi vida. Pero con esto, no quiero decir de ningún modo que haya dejado de serlo en ningún modo.Cuando era niño, en estas fechas era difícil para mí distinguir entre la fantasía, y la realidad. Los mayores me hablaban sólo de cosas mágicas, de las cuales no cuestionaba su existencia: un anciano bonachón vestido de rojo y blanco que repartía regalos por todo el mundo, duendes ayudantes, renos voladores. Si pasaba la Navidad en casa de mi abuelo, en Jalisco, Santa Claus entregaba el territorio y el que entregaba los regalos en persona era el Niño Dios. Esto me creaba terribles confusiones, pues si bien no dudaba que ambos personajes existieran, me preguntaba acerca de su relación. ¿Es que ellos se comunicaban entre sí para repartirse el territorio? ¿Qué tenía que ver el Niño Dios, de origen Divino, con un viejillo del Polo Norte? ¿Entre ellos también se pasaban el dato de quién se portaba mal? Una travesura hecha en el DF, ¿contaba en Jalisco? ¿Ellos dos tenían comunicación con mis personajes favoritos, que eran los Reyes Magos?
Porque debo decir que, de acuerdo con la información que me proporcionaban mis mayores, ni Santa Claus ni el Niño Dios eran ricos y por lo tanto no traían juguetes, sólo ropa y dulces. Los que eran ricos eran los Reyes Magos [porque eran reyes, y además --súper lógico argumento--, eran tres] y a ellos sí podía pedirles lo que me viniera en gana. Así, lo que aparecía bajo mi árbol en Navidad era bolsas y bolsas de ropa, chamarras, tenis, abrigos, camisas, pantalones, camisetas, etc., algún juguetillo equis y grandes bolsas de dulces. Pero a mí no me importaba mucho porque sabía que los juguetes vendrían en enero.
Más adelante, la magia de la Navidad vino con su misterio, con su historia propiamente dicha: el Salvador nacido en precarias condiciones. En la adolescencia, la Navidad fue para mí motivo de rabiosas reflexiones filosóficas y teológicas [como adolescente, la Iglesia me parecía un burdo engaño para tontos]. A partir de los 17, me reconcilié con la religión y, tomando lo bueno de ella, me entró un fervor místico de aquéllos. Le tomé el gusto a anticipar la Navidad con todos los ritos y reflexiones previas que señala la Iglesia. A partir de los 18 aproximadamente, combiné todos estos rituales ortodoxos con las reflexiones que sugería el New Age y la Filosofía [para algo me sirvió llevar Ideas con McCadden]. Para ese revoltijo de creencias que es el New Age, Navidad era el día señalado para que nuestro Cristo Interno re-naciera: todos recibíamos un Niño Dios en nuestro interior. Igual que lo que decía la Iglesia [recibir a Cristo en nuestros corazones] pero diferente [todos tenemos un Yo Soy-Cristo Interior]. Después de algún tiempo, me dí cuenta que ninguna creencia, fe o disciplina se diferencia mucho de los estándares establecidos por la Iglesia Católica: Al fin y al cabo, son creadas por los hombres y, junto a Grandes Verdades, coexisten grandes absurdos. O lo que es peor: Grandes Verdades son veladas por grandes absurdos...
Y ahora? ¿Qué pienso ahora de la Navidad? Y es que, si te pones exigente, quedan muy pocas verdades acerca de ella por ser discutidas. Que ya sabemos que para algunos --bastantes diría yo--, es una fecha totalmente materialista y que sólo sirve como pretexto para el consumismo, el alcoholismo y los excesos. Que ya sabemos que, vista desde esa perspectiva, puede ser una fecha realmente vacía y carente de sentido. Que ya sabemos que Jesús ni siquiera nació en diciembre, que se cambió la fecha para que coincidiera con la festividad solar [donde Zeus-Sol-Helios prestó la imagen a Jesucristo], eso hasta en el Discovery Channel queda claro. La historia del nacimiento pues también me queda claro que es dudosísima, en eso están de acuerdo hasta los teólogos del vaticano quienes se limitan a decir que las Escrituras son un relato creado por hombres para dar testimonio de un acto de fe esencial. Una verdad a discutirse sería si Jesús fue verdaderamente Dios encarnado en hombre para salvarnos o un Gran Iluminado, que vino a darnos la Luz [y que no se crea que esto es foro teológico, y esto lo digo por aquello de que son las pasiones --paradójicamente-- las que casi siempre vienen en defensa de la fe; simplemente son puntos de reflexión que humildemente señalo]. O ya por encima de todas esas cuestiones ¿qué sentido tiene conmemorar el nacimiento de Jesús?
Creo que esa es la pregunta importante y que cada uno debe dar respuesta a ella de manera personal. En mi caso, la Navidad siempre se me ha presentado como llena de sentido. Me puse a escribir todas las razones detrás de este enunciado pero ya llevaba medio tratado cuando me dí cuenta que era mejor no ponerlas. Sin embargo, una idea quedó por encima de las demás. Dicen que la Navidad es para los niños, y ahora me queda más claro que nunca, pues hay que ser como niño para disfrutarla. La Navidad tiene sentido pleno cuando, no importando si es exacta o no, la historia nos conmueve con su riqueza simbólica y su espiritualidad; cuando creemos y tenemos fe, no en duendes o trineos voladores, sino en la bondad de las personas; cuando usamos la fecha como pretexto no sólo para nuestros excesos, sino también como inspiración para sacar lo mejor de nosotros mismos. Tanto la Iglesia Católica como el New Age tienen razón: lo importante es preparar el corazón para recibir a la Divinidad.
Y por eso decía al principio que esta Navidad ha sido para mí la menos mágica y la menos espiritual de todas las de mi vida. Al contrario, esta ha sido la Navidad en la que la realidad de muchas cosas se me ha presentado de forma clara y contundente. De preparación del corazón, nada, porque todo el tiempo previo se me fue en compromisos sociales, gripe y compras. Y sin embargo, así de sopetón te llega la reflexión, en verso y todo. Entre un sorbo de ponche, un trocito de pan de zarzamora y una conversación casual, zaz! de repente te cae el veinte de muchas cosas. Te cae el veinte de que si bien tienes un amigo menos [y lo pasaste fatal lamentando esa pérdida a tu vida], esta Navidad es cuando más has sentido el amor de los amigos que siguen allí, contigo y junto a tí. Te cae el veinte de que tus padres ya no son tan jóvenes como en tu imagen mental. Te cae el veinte de que tú tampoco estás tan joven y te faltan mil cosas por hacer. Te cae el veinte de que la estás regando fatal en por lo menos dos cosas que creías más que resueltas. Te cae el veinte de que esta Navidad es de las que menos has pedido cosas, pero es de aquellas en las que más has recibido. Te cae el veinte, como nunca antes, que es cierto que cosechas lo que siembras, ya sea para bien o para mal... Cae el veinte, así, sin más.